El turismo, como se concibe comúnmente, a pasado de ser un importante fenómeno masivo a una estratégica actividad económica, política y social que genera relaciones de poder y consenso, capta divisas, genera empleos, eleva la calidad de vida y promueve el desarrollo regional y local en muchos países; esto imposibilita el análisis, reflexión y estudio del mismo, generando así un problema para su entendimiento desde la parte gubernamental
En efecto, existen miles de intercambios que se verifican en los tres ámbitos de gobierno los cuales transitan por vías formales e informales, públicas y ocultas, eficientes y disfuncionales México no representa ninguna excepción a la regla, acaso se presenta como uno de los sistemas más neuróticos de todos, donde el divorcio entre lo legal y lo permitido se aprecia clara y cotidianamente
Son las relaciones intergubernamentales esos nodos que utilizan las instituciones públicas, privadas y sociales para interactuar, comunicarse, organizarse, bloquearse, promoverse, movilizarse, retraerse, etcétera Estos canales tan necesarios para nuestra vida pública poseen una naturaleza dicotómica respecto de los fines a que sirven
En esta ponencia se hace una reflexión sobre la reconfiguración institucional de la gestión del turismo, como estrategia de los gobiernos locales para hacer frente a las transformaciones en las interacciones con el ámbito federal y estatal de gobierno Se pone énfasis en los aspectos que lleven a una transición de un modelo organizativo basado en la rigidez, el autoritarismo y la centralización, a uno basado en la flexibilidad, las leyes, la participación y transparencia En este sentido, la hipótesis central es que la política de descentralización en el turístico ha generado la existencia de nuevas formas de organización, con nuevas reglas de configuración institucional
El argumento principal es que durante décadas, la forma organizacional de los gobiernos locales en el turismo se caracterizo por dos mecanismos fundamentales de regulación: la jerarquía y la centralización Sin embargo esta forma institucional se ha erosionado y ha dejado de ser percibida como instrumento legítimo y eficiente para lograr la gobernabilidad
Para lograr este objetivo el documento se divide en dos apartados, en el primero se describe el proceso de transición del federalismo centralizador al federalismo cooperativo; en el segundo se plantea el cambio institucional del turismo y sus efectos en la configuración de las relaciones intergubernamentales, poniendo énfasis en sus insuficiencias e implicaciones en la hechura de las políticas públicas locales
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