El auge del turismo después de la Segunda Guerra Mundial produce una aglomeración de infraestructura y equipamiento creada para la prestación de servicios en los centros turísticos receptores Ante el creciente número de urbanizaciones turísticas, en algunos países el Estado nacional inicia una política de ordenación del territorio litoral Si bien son las primeras medidas tomadas, resultan insuficientes para controlar el desarrollo turístico de la zona costera (Lozato Giotart, 1990)
El crecimiento desmedido de las urbanizaciones y el mayor número de desplazamientos, posicionan al turismo como una actividad económica En los años sesenta, el discurso oficial enfatiza los efectos positivos del turismo en la economía nacional, basado en la generación de nuevos puestos de trabajo, el incremento de divisas y el logro del desarrollo regional Las autoridades se involucran con la actividad e intentan atraer los flujos turísticos hacia nuevos espacios litorales, ordenando su desarrollo en forma armoniosa e iniciando una etapa basada en la planificación de nuevos centros turísticos En este contexto, se posicionan dos modelos de urbanización turística diferentes: los centros turísticos tradicionales o espontáneos y los centros turísticos integralmente planificados
Los centros turísticos tradicionales o espontáneos se desarrollan sobre un espacio, donde el turismo no necesariamente representa la primitiva y principal actividad, sino que asume una forma de ocupación que implica un reordenamiento territorial, compartiendo con otro tipo de actividades complementarias que resultan indispensables para la producción y el consumo turístico
Desde los comienzos de la actividad, el turismo en el espacio litoral atrae a la mayoría de los veraneantes y se desarrolla en la proximidad del núcleo urbano introduciendo una reorganización del territorio El esquema general de la distribución espacial del turismo presenta un núcleo residencial apoyado sobre otro próximo a la orilla del mar donde se localiza el paseo marítimo (rambla, malecón, boulevard) con vista a la playa, comercios, alojamiento, establecimientos de lujo, equipamiento de animación (casino, juegos) y cuando las condiciones naturales lo permiten surge el puerto deportivo Las posibilidades de expansión del espacio litoral turístico en un centro tradicional están sujetas a la propiedad y tenencia de las tierras, incrementando su valor como consecuencia del crecimiento de la actividad (Lozato Giotart, 1990)
Los centros turísticos tradicionales crecen en forma espontánea y se adaptan a las condiciones que presenta el medio físico, produciendo una reorganización del espacio que no siempre está acompañada por una legislación previa La crítica más fuerte que reciben se basa en el desorden espacial producido como consecuencia de un desarrollo carente de planificación El crecimiento desmedido supera la capacidad de carga del recurso y origina un impacto negativo sobre el medio que se traduce en un agotamiento del destino turístico debido a la pérdida de sus valores turísticos
En los años setenta, surgen nuevos centros turísticos planificados como producto de la planificación tradicional y se incorporan a la oferta de los centros turísticos espontáneos o tradicionales, originando una amplia variedad de poblaciones turísticas localizadas sobre espacios litorales Según la dimensión de los establecimientos turísticos, la importancia de la función balnearia en relación con otras actividades, la organización interna de la población, así como la relación con el medio ambiente, Mesplier (2000) clasifica las localidades turísticas localizadas en espacio litoral en:
a) Localidades marítimas elementales Son enclaves especializados, alejados de las zonas construidas y desarrollados a partir de la década de los sesenta Poseen grandes hoteles equipados integralmente con variedad de restaurantes, piscinas y áreas de recreación y complejos de urbanizaciones aislados o situados a varios kilómetros unos de otros con un desarrollo turístico reciente En los países turísticos tradicionales, como Francia o Italia, no es un fenómeno tan común, dado que los enclaves hoteleros en general han sido absorbidos por las sucesivas oleadas de urbanizaciones y se han integrado a espacios turísticos más amplios
b) Poblaciones marítimas especializadas Son localidades creadas con fines turísticos o ciudades donde la función turística se impuso a las demás El equipamiento (alojamiento, restauración y comercios) se adapta a la población turística y cuando el turismo reviste carácter estacional presente una oferta sobre dimensionada La ausencia de otras actividades les otorga alta vulnerabilidad ante condiciones climáticas adversas
c) Poblaciones polivalentes La polivalencia se refleja en una organización del espacio urbano (turístico, industrial, de servicios) en núcleos distintos y en una menor vulnerabilidad con respecto a las fluctuaciones de la temporada turística
El interés de la planificación espacial varía en diferentes niveles En el nivel nacional y regional es fundamental la selección y distribución de las áreas que serán desarrolladas, considerando el potencial turístico, los objetivos económicos, sociales y ambientales, así como también las relaciones con otros sectores de la economía; en tanto que en el nivel individual de ciudad o centro turístico prevalece el diseño físico y la estructura existente (Pearce, 1988)
La planificación en el nivel nacional en países que poseen poco desarrollo turístico requiere el análisis de los recursos y la delimitación de las áreas a desarrollar En las naciones donde el turismo es una actividad importante, la planificación se centra en lugares específicos o en acciones correctivas para mitigar las consecuencias negativas producidas por la actividad En ambos casos es fundamental una coordinación espacial con otros sectores de la economía, el desarrollo de la infraestructura debe tener en cuenta las necesidades y demandas del turismo, agricultura e industria de la zona La coordinación es fundamental para evitar la destrucción de los recursos por otras actividades
En el nivel regional la iniciativa puede surgir de la región, o bien de las regiones turísticas identificadas en el nivel nacional en función de la asociación espacial de los atractivos e instalaciones existentes Se definen jerarquías, un centro regional puede servir como acceso a la región, proporcionar servicios y funciones de orden mayor, proyectar una imagen de promoción más fuerte y actuar como polo de desarrollo Este centro puede desarrollarse en torno a una mayor concentración de atractivos, o bien, puede ser un centro nuevo
Los aspectos ambientales son imperativos en el nivel regional, siendo necesario aplicar estrategias espaciales Las medidas de zonificación pueden alentar la concentración o dispersión de la actividad turística La concentración favorece la localización de las instalaciones en ciertas localidades En cambio, la dispersión estimula la distribución de desarrollos en pequeña escala en toda la región, reduciendo las presiones ambientales en un determinado lugar
La planificación espacial en el nivel local se ocupa de la organización física donde se encuentran los recursos (naturales o culturales) con localización fija y cierta vulnerabilidad Se debe evitar comprometer el sitio, física o visualmente, con la ubicación imprudente de edificios, dado que el espacio litoral es particularmente vulnerable y el desarrollo sobre una duna frontal o su remoción ocasiona erosión La planificación aspira el desarrollo armónico del área mediante un equilibrio adecuado entre la capacidad de carga, calidad y estilo urbanístico y compatibilidad de actividades, tanto turísticas como no turísticas
La planificación de un desarrollo turístico, implica considerar las condiciones físicas, el uso y tenencia de la tierra La compra de grandes extensiones de tierra o la adquisición de los derechos para ocupar un lugar resulta una condición previa al desarrollo del centro turístico planificado El acceso al terreno brinda la posibilidad de desarrollar el centro turístico en su totalidad, construirlo como una unidad integral y funcional de acuerdo con los principios de planificación urbana
La adquisición previa de la tierra minimiza los efectos de la especulación, reduce los costos legales y permite una recuperación rápida de la inversión Los lugares que ofrecen mayores extensiones de tierra en manos de menos propietarios resultan más favorables comparados con los terrenos con superficies más pequeñas, fragmentadas y con más dueños, como así también terrenos con título de propiedad compartido entre varias personas Las variaciones en la propiedad y tenencia de la tierra pueden influir tanto en la localización de los centros turísticos como en su forma de urbanización (Pearce, 1988)
En síntesis, los centros turísticos integralmente planificados se adaptan al concepto de “new towns” o las “villes nouvelles” y surgen como producto de grandes operaciones de urbanismo A diferencia de los diseños tradicionales con crecimiento espontáneo periférico que concentra aglomeraciones suburbanas, la ciudad planificada aspira integrar el crecimiento urbano en sistemas de equilibrio que mantengan el diseño original, pensado para un mercado que apunta a cambiar las pautas de vida de la zona donde proviene La identificación de este mercado, permite reconocer un nuevo inversor y una nueva posibilidad de actuación entre el capital y el Estado
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